Risks and benefits of dialysis session
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La diálisis es un tratamiento que reemplaza parte del trabajo que hacen los riñones cuando fallan. Durante una sesión de hemodiálisis, una máquina limpia la sangre y elimina el exceso de líquido y desechos. Tiene riesgos como bajadas de presión o infecciones, pero también beneficios importantes: permite vivir más tiempo y con mejor calidad de vida.
Datos clave
- La diálisis no cura la insuficiencia renal, pero la controla.
- Las sesiones suelen durar unas 4 horas y se realizan varias veces por semana.
- Antes de empezar, se necesita un acceso vascular (como una fístula) que se crea con una cirugía menor.
Sí, es un tratamiento frecuente en personas con enfermedad renal en etapa avanzada. En España y América Latina hay miles de personas en diálisis.
Afecta principalmente a personas con insuficiencia renal crónica avanzada, a cualquier edad, aunque es más común en adultos mayores y personas con diabetes o presión alta.
Síntomas
- Dolor en el pecho o falta de aire intensa
- Pérdida del conocimiento durante la sesión
- Convulsiones
- Sangrado abundante desde el acceso vascular
- ⚠Fiebre con escalofríos después de la diálisis
- ⚠Dolor intenso en el brazo de la fístula
- ⚠Hinchazón o enrojecimiento alrededor del acceso
- ⚠Vómitos repetidos que impiden terminar la sesión
Síntomas comunes
- Calambres musculares durante la diálisis
- Sensación de mareo o baja presión
- Náuseas o vómitos
- Picazón en la piel
- Cansancio después de la sesión
Síntomas en niños
- Dificultad para ganar peso adecuadamente
- Problemas de crecimiento
- Irritabilidad o cambios de humor durante el tratamiento
Síntomas en adultos mayores
- Mayor riesgo de caídas por mareo
- Confusión o desorientación si baja la presión
- Mayor sensibilidad a los cambios de líquidos
Causas
Causas principales
- La necesidad de diálisis surge cuando los riñones pierden más del 85% de su función (insuficiencia renal terminal).
- Las causas más comunes de insuficiencia renal son la diabetes tipo 1 y 2, la presión arterial alta no controlada, y la glomerulonefritis.
Factores de riesgo
- Tener diabetes o presión alta mal controladas
- Antecedentes familiares de enfermedad renal
- Edad avanzada
- Infecciones recurrentes del riñón
- Uso prolongado de ciertos medicamentos (como antiinflamatorios sin supervisión médica)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si durante la diálisis siente dolor en el pecho, falta de aire, o se desmaya
- Si nota sangrado que no para en el sitio del acceso vascular
- Si tiene fiebre alta con escalofríos después de la sesión
Programe una cita de rutina si:
- Para revisar periódicamente el funcionamiento del acceso vascular
- Si nota cambios en el flujo de sangre o un bulto en el brazo de la fístula
- Para ajustar la receta de diálisis si aparecen molestias frecuentes
Diagnóstico
La necesidad de diálisis se determina mediante análisis de sangre y orina, y la valoración de la función renal. Una vez indicada, se evalúa el mejor tipo de acceso vascular (fístula, injerto o catéter) mediante ecografía o examen físico.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre (creatinina, urea, electrolitos)
- Tasa de filtración glomerular (TFG)
- Ecografía Doppler del brazo para estudiar las venas
- Evaluación del corazón y los pulmones
Qué esperar en su cita
Si necesita diálisis, le harán pruebas para planificar el acceso vascular. La creación de la fístula o injerto es una cirugía menor que se realiza con anestesia local. Después de la intervención, necesitará unos días de recuperación antes de empezar las sesiones.
Tratamiento
La diálisis es un tratamiento de reemplazo renal. Hay dos tipos principales: hemodiálisis (con máquina) y diálisis peritoneal (con líquido en el abdomen). Ambas requieren un acceso que el cirujano prepara. Cada sesión tiene beneficios (limpiar la sangre) y riesgos (infección, bajadas de presión) que se controlan con cuidados médicos.
Autocuidado en el hogar
- Cuidar el acceso vascular: no dormir sobre ese brazo, no cargar peso, lavarlo con agua y jabón suave.
- Pesar todos los días para controlar el exceso de líquido.
- Cumplir con el horario de diálisis y no saltarse sesiones.
- Avisar a su médico si nota enrojecimiento, dolor o fiebre.
Tratamientos médicos
Los médicos ajustan la velocidad de la máquina, la cantidad de líquido a quitar y los medicamentos para la presión o los calambres. En caso de infección, se usan antibióticos (recetados por el médico). Para mejorar la tolerancia, a veces se cambia el horario o el tipo de diálisis. Nunca se deben tomar medicamentos sin consultar al nefrólogo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es necesaria para crear el acceso vascular. Puede ser una fístula arteriovenosa (unir una arteria y una vena) o colocar un injerto. También se puede necesitar cirugía si el acceso se bloquea o se infecta.
Vivir con esta afección
Vivir con diálisis requiere organizar el tiempo, ya que las sesiones son varias veces por semana. La mayoría de las personas pueden seguir trabajando y disfrutando de su vida social, pero es importante descansar bien después de la diálisis y mantener una rutina de autocuidado.
Consejos de estilo de vida
- Mantener una comunicación abierta con el equipo de salud.
- Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
- Planificar viajes con centros de diálisis en el destino.
- Realizar actividad física suave, como caminar, según lo permita su médico.
Dieta y ejercicio
La dieta debe ser baja en sal, potasio y fósforo. Un nutricionista especializado le dará pautas personalizadas. Se recomienda ejercicio moderado, como caminar o estiramientos, siempre que el médico lo apruebe. La actividad ayuda a mejorar la circulación y el ánimo.
Salud mental y bienestar emocional
La diálisis puede ser agotadora emocionalmente. Es normal sentir ansiedad, tristeza o frustración. No está solo: su equipo médico y psicólogos pueden ayudarle. Si tiene pensamientos de desesperanza o tristeza profunda, hable con alguien de confianza o pida ayuda profesional.
Prevención
La insuficiencia renal que lleva a la diálisis no siempre se puede prevenir, pero se puede retrasar su avance controlando la diabetes, la presión alta y sigiendo una dieta saludable. Una vez que se necesita diálisis, los cuidados ayudan a evitar complicaciones.
Complicaciones
Si no se trata
- Si no se realiza la diálisis según lo indicado, se acumulan toxinas y líquidos en el cuerpo, lo que puede causar falta de aire, hinchazón, confusión e incluso la muerte.
- Un acceso vascular descuidado puede infectarse gravemente o dejar de funcionar, requiriendo una nueva cirugía.
Pronóstico a largo plazo
Con diálisis adecuada y buen cuidado, muchas personas llevan una vida larga y activa. El tratamiento continuamente mejora. Hable con su médico sobre sus opciones, incluido el trasplante renal, que es la solución más definitiva. No pierda la esperanza: hay apoyo y recursos disponibles para usted.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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