Hemorroidectomía
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una hemorroidectomía es una cirugía para extirpar las hemorroides. Las hemorroides son venas hinchadas en el ano o el recto inferior, similares a las várices. Esta operación se realiza cuando otros tratamientos no han funcionado o las hemorroides son grandes o causan problemas graves.
Datos clave
- La cirugía suele durar entre 30 y 60 minutos.
- Se realiza con anestesia local, regional o general, según el caso.
- La recuperación completa puede tomar de 1 a 3 semanas.
- La mayoría de las personas mejoran significativamente después de la operación.
La hemorroidectomía es una cirugía común en todo el mundo, aunque no todas las personas con hemorroides la necesitan. Muchas mejoran con cambios en el estilo de vida o tratamientos menos invasivos.
Afecta a personas que tienen hemorroides grandes, externas o internas, que no responden a otros tratamientos. También es más frecuente en adultos mayores de 45 años, aunque puede ocurrir a cualquier edad.
Síntomas
- Sangrado abundante o continuo del ano (más de unas gotas).
- Dolor repentino e intenso en el área anal que no mejora.
- Fiebre alta junto con dolor o hinchazón después de la cirugía (posible infección).
- Incapacidad para orinar o evacuar después de la operación.
- ⚠Dolor que empeora a pesar de los analgésicos recetados.
- ⚠Secreción con mal olor o pus de la herida quirúrgica.
- ⚠Hinchazón o enrojecimiento que se extiende alrededor del ano después de la cirugía.
- ⚠Estreñimiento severo que no mejora con medidas caseras.
Síntomas comunes
- Dolor o molestia en el ano, especialmente al sentarse o al defecar.
- Sangrado rojo brillante en el papel higiénico o en el inodoro.
- Picazón o irritación alrededor del ano.
- Hinchazón o un bulto cerca del ano.
- Sensación de que las heces no se evacúan por completo.
Síntomas en niños
- Las hemorroides en niños son poco comunes, pero pueden causar dolor al defecar o sangrado leve. En estos casos, es importante consultar al pediatra para descartar otras causas.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, las hemorroides pueden ser más molestas debido a la piel más delgada y menor circulación. El sangrado o dolor intenso requiere atención médica inmediata.
Causas
Causas principales
- Aumento de la presión en las venas del recto debido a esfuerzo al defecar.
- Embarazo y parto, que aumentan la presión abdominal.
- Obesidad o sobrepeso.
- Estar sentado por largos periodos, especialmente en el inodoro.
- Levantar objetos pesados de forma repetida.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 45 años).
- Antecedentes familiares de hemorroides.
- Estreñimiento crónico o diarrea persistente.
- Dieta baja en fibra y alta en alimentos procesados.
- Falta de actividad física.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Sangrado rectal abundante o que no se detiene.
- Dolor intenso que impide sentarse o dormir.
- Fiebre o escalofríos después de la cirugía.
- Secreción de pus o mal olor de la herida.
Programe una cita de rutina si:
- Sangre en las heces o en el papel higiénico que aparece de vez en cuando.
- Picazón o molestias anales que duran más de una semana.
- Bulto en el ano que no desaparece o duele.
- Después de la cirugía, para el seguimiento programado con el cirujano.
Diagnóstico
El médico diagnostica las hemorroides mediante un examen físico del área anal y, a veces, con un tacto rectal. También puede usar un instrumento llamado anoscopio para ver el interior del conducto anal.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico y tacto rectal.
- Anoscopía (uso de un tubo pequeño con luz para ver el canal anal).
- Sigmoidoscopia o colonoscopia si hay sangrado rectal para descartar otras causas.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser rápida y sencilla. El médico le explicará el procedimiento y, si es necesario, le recomendará una preparación especial (como un enema) antes de la cirugía. No se preocupe, el personal de salud está capacitado para que se sienta cómodo y en confianza.
Tratamiento
La hemorroidectomía es la extirpación quirúrgica de las hemorroides. Se realiza bajo anestesia y el cirujano corta y extrae las venas hinchadas. Después, la herida se cierra con puntos o se deja abierta para que cicatrice sola. Es un procedimiento seguro y eficaz para casos graves.
Autocuidado en el hogar
- Después de la cirugía, tome baños de asiento con agua tibia (sin jabón) durante 10-15 minutos, varias veces al día, para aliviar el dolor.
- Use compresas frías (envueltas en un paño) sobre la zona durante los primeros días para reducir la hinchazón.
- Evite hacer esfuerzo al defecar; si es necesario, use un ablandador de heces según lo indicado por su médico.
- Limpie suavemente el área con agua tibia y seque con toques, sin frotar.
- Descanse lo suficiente y evite estar sentado por mucho tiempo; puede usar un cojín especial con forma de dona.
Tratamientos médicos
Antes de considerar la cirugía, su médico puede recomendar tratamientos como cremas o supositorios para aliviar los síntomas, o procedimientos menores como la ligadura con banda elástica o la escleroterapia (inyección de una solución para encoger las hemorroides). Estos tratamientos se realizan en el consultorio y no requieren cirugía mayor.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se considera cuando las hemorroides son grandes, causan sangrado abundante, dolor intenso o se salen del ano (prolapso) y no mejoran con otros tratamientos. También puede ser necesaria si hay coágulos (hemorroides trombosadas) o si afectan su calidad de vida.
Vivir con esta afección
Durante las primeras semanas después de la cirugía, tendrá que cuidar la herida, evitar el estreñimiento y descansar. Es normal tener algo de dolor e hinchazón, pero irá mejorando poco a poco. Siga las instrucciones de su cirujano para la limpieza y el cuidado de la zona.
Consejos de estilo de vida
- Aumente el consumo de fibra (frutas, verduras, cereales integrales) para mantener las heces blandas.
- Beba al menos 8 vasos de agua al día.
- Haga ejercicio suave, como caminar, después de la primera semana (consulte a su médico).
- Evite levantar objetos pesados o hacer esfuerzos durante al menos 2 semanas.
- No permanezca sentado más de 30 minutos seguidos; levántese y camine un poco.
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en fibra y abundante agua ayuda a prevenir el estreñimiento y reduce la presión sobre las venas anales. Incorpore frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, mejora la circulación y el tránsito intestinal.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse ansioso o preocupado antes y después de la cirugía. El dolor y la incomodidad temporal pueden afectar su estado de ánimo. Hable con su médico o un profesional de salud mental si se siente abrumado. Recuerde que la mayoría de las personas se recuperan bien y la cirugía mejora su calidad de vida.
Prevención
Si bien no todas las hemorroides se pueden prevenir, una dieta alta en fibra, beber suficiente agua, hacer ejercicio con regularidad y evitar el esfuerzo al defecar reducen el riesgo de desarrollarlas o empeorarlas. Después de la cirugía, seguir estos hábitos ayuda a evitar que vuelvan a aparecer.
Complicaciones
Si no se trata
- Las hemorroides no tratadas pueden empeorar, volverse más dolorosas o sangrar más.
- Pueden formarse coágulos dentro de la hemorroide (trombosis), causando dolor intenso.
- En casos graves, el prolapso (salida de la hemorroide) puede dificultar la higiene y causar irritación crónica.
Pronóstico a largo plazo
La hemorroidectomía tiene una alta tasa de éxito. La mayoría de las personas experimentan un alivio significativo de los síntomas y una mejora en su calidad de vida. La recuperación requiere paciencia, pero con los cuidados adecuados, la herida sana bien y las molestias desaparecen. Siempre consulte a su médico si tiene dudas o complicaciones.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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