Amigdalectomía en adultos
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una amigdalectomía es una cirugía para extirpar las amígdalas, que son dos masas de tejido en la parte posterior de la garganta. Se realiza cuando las amígdalas causan problemas repetidos o graves, como infecciones frecuentes o dificultad para respirar.
Datos clave
- Es una cirugía común y generalmente segura en adultos.
- La recuperación puede tomar de 1 a 2 semanas, a menudo más dolorosa que en niños.
- Muchas personas mejoran su calidad de vida después de la cirugía al reducir infecciones o problemas respiratorios.
Es menos común en adultos que en niños, pero sigue siendo una cirugía frecuente. Se realiza cuando otros tratamientos no han funcionado.
Afecta principalmente a adultos jóvenes, aunque puede hacerse a cualquier edad. Es más frecuente en personas que han tenido infecciones de garganta recurrentes o amígdalas muy grandes.
Síntomas
- Sangrado abundante de la garganta que no se detiene.
- Dificultad para respirar.
- Fiebre muy alta (más de 39°C o 102°F).
- Dolor repentino e intenso que no mejora con los cuidados habituales.
- ⚠Vómitos con sangre o coágulos.
- ⚠No poder tragar líquidos durante más de 8 horas.
- ⚠Dolor que empeora a pesar de los analgésicos recetados.
- ⚠Señales de infección como pus en la garganta o fiebre persistente.
Síntomas comunes
- Dolor de garganta intenso después de la cirugía.
- Dificultad para tragar.
- Inflamación en la garganta.
- Sangrado leve (similar a una herida en la boca).
- Mal aliento temporal.
Síntomas en adultos mayores
- Mayor riesgo de sangrado después de la cirugía.
- Recuperación más lenta.
- Mayor posibilidad de complicaciones como infección o deshidratación.
Causas
Causas principales
- Infecciones de garganta repetidas (amigdalitis) que no mejoran con antibióticos.
- Amígdalas muy grandes que dificultan la respiración, especialmente al dormir (apnea del sueño).
- Abscesos periamigdalinos (infecciones con pus alrededor de las amígdalas) recurrentes.
- Cáncer de amígdalas (raro, pero puede requerir cirugía).
Factores de riesgo
- Historial de infecciones de garganta frecuentes (más de 5-7 al año).
- Amígdalas grandes desde la infancia.
- Tener apnea del sueño o ronquidos fuertes.
- Fumar o estar expuesto al humo de tabaco.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor de garganta que dura más de una semana sin mejoría.
- Fiebre alta con dolor de garganta.
- Dificultad para tragar saliva o líquidos.
- Ronquidos muy fuertes con pausas respiratorias durante el sueño.
Programe una cita de rutina si:
- Infecciones de garganta frecuentes (varias al año).
- Amígdalas que se ven muy grandes o tienen manchas blancas.
- Mal aliento persistente que no mejora con higiene bucal.
Diagnóstico
El médico examina la garganta con un abatelenguas y una luz para ver el tamaño y aspecto de las amígdalas. Preguntará sobre tus síntomas y su frecuencia.
Pruebas que se pueden realizar
- Hisopado de garganta para detectar bacterias (como estreptococos).
- Análisis de sangre si se sospecha una infección más grave.
- Estudio del sueño (polisomnografía) si hay síntomas de apnea del sueño.
Qué esperar en su cita
El médico te explicará los resultados y discutirá opciones de tratamiento. No hay que preocuparse, es un proceso sencillo.
Tratamiento
El tratamiento principal para problemas graves de amígdalas es la cirugía (amigdalectomía). Antes de decidir, se pueden probar otras opciones como reposo y medicamentos para el dolor e infecciones.
Autocuidado en el hogar
- Tomar líquidos fríos o helados para aliviar el dolor después de la cirugía.
- Reposo y evitar esfuerzos físicos durante al menos 10 días.
- Usar humidificador para mantener la garganta húmeda.
- Evitar alimentos duros, ácidos o muy calientes.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar analgésicos y antiinflamatorios para controlar el dolor. En infecciones bacterianas, pueden recetar antibióticos. No se deben tomar medicamentos sin receta médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se recomienda cuando las infecciones son muy frecuentes (más de 5-7 al año), cuando las amígdalas obstruyen la respiración, o si hay complicaciones como abscesos repetidos o sospecha de cáncer.
Vivir con esta afección
Después de la cirugía, la recuperación puede ser incómoda. Es clave seguir las indicaciones del cirujano, tomar los medicamentos según lo recetado y mantenerse hidratado. La mayoría vuelve a sus actividades normales en 2 semanas.
Consejos de estilo de vida
- Evitar fumar y el alcohol durante la recuperación.
- No hacer ejercicio intenso ni levantar pesas por al menos 10 días.
- Dormir con la cabeza elevada para reducir la inflamación.
Dieta y ejercicio
Los primeros días se recomiendan alimentos blandos y fríos como purés, yogur, helados, y sopas tibias. Evitar comidas picantes, crujientes o calientes. Después de una semana, se puede retomar una dieta normal poco a poco. El ejercicio debe retomarse gradualmente.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse frustrado o irritable durante la recuperación por el dolor y las limitaciones. Habla con tu familia o amigos sobre cómo te sientes. Si la tristeza o ansiedad persisten, consulta a un profesional de salud mental.
Prevención
No se puede prevenir la necesidad de una amigdalectomía, porque las causas como infecciones repetidas o amígdalas grandes suelen ser genéticas o inevitables.
Complicaciones
Si no se trata
- Infecciones de garganta recurrentes que pueden dañar las amígdalas o diseminarse.
- Abscesos periamigdalinos que requieren drenaje de emergencia.
- Apnea del sueño no tratada que aumenta el riesgo de problemas cardíacos.
Pronóstico a largo plazo
La cirugía tiene una alta tasa de éxito. La mayoría de las personas experimentan menos infecciones de garganta, mejor respiración nocturna y una mejor calidad de vida a largo plazo. Aunque la recuperación puede ser difícil, con los cuidados adecuados se supera bien.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Guidance may differ by country or region. Confirm local recommendations with a qualified healthcare provider.